La primera vez que nos quedamos juntos sin nadie más fue en tu casa, me encantaba quedarme dormida en tus brazos, me encantaba besar tus labios.
Fueron muchas las veces en que terminábamos dormidos sin hacer nada, era algo bonito, algo que se sentía puro. En tu casa y en la mía se contaron muchas historias solas.
Después de que nos separamos hubo ocasiones en que soñaba muy seguido contigo, era despertarme cada mañana con una lágrima en mi mejilla, se sentía tan real, pensaba que era verdad, pero al abrir los ojos me daba cuenta que el tiempo ya no volvería atrás, ni una vez más.
Me enojaba mucho conmigo porque no podía olvidarte, era tan molesto despertar pensando en ti, queriéndote de alguna forma, con el fantasma de tus besos sobre mis labios, con marcas imaginarias de tus manos en mi cintura, con esa sensación de tu mirada sobre la mía.
Después de un tiempo dejaste de aparecer en mis sueños. Cada vez que me despertaba podía tener un día normal y mejor.
Pero fue hasta ayer que me hiciste llorar de nuevo, sin saberlo. Me cuesta trabajo dejar de pensar en eso, de verdad te quise mucho, eras una persona única, y lo sigues siendo, pero ahora lo más que podemos tener es una relación de compañeros, porque ni a amigos podemos llegar, no hemos tenido una conversación desde el semestre pasado, hemos compartido muy pocas risas, ya no somos lo mismo.
Me. <3
Dale click a mis entradas antiguas




No hay comentarios:
Publicar un comentario